El ocho veces campeón del mundo firmó una jornada magistral junto a Julien Ingrassia para cerrar el viernes con 16,3 segundos de ventaja, en un día marcado por accidentes, lluvia torrencial y múltiples cambios en la clasificación general.
Fotografías: wrc.com / redbull content
El Rally Secto de Finlandia vivió este viernes una de las jornadas más intensas de la temporada 2026 del Campeonato Mundial de Rally (WRC). Lo que comenzó como una batalla de décimas en los veloces caminos de Jyväskylä terminó convertido en una auténtica prueba de supervivencia, donde Sébastien Ogier y Julien Ingrassia demostraron toda su experiencia para quedarse con el liderato tras ocho especiales disputadas.
El francés comenzó el día a solo 1,2 segundos del líder provisional, Adrien Fourmaux, pero rápidamente dio un golpe de autoridad. Al volante del Toyota GR Yaris Rally1, Ogier fue el más rápido en Laukaa 1, arrebatando el liderato gracias a un registro que le permitió superar por 2,9 segundos a Fourmaux y Esapekka Lappi.
Desde ese momento, el nueve veces campeón del mundo nunca volvió a ceder la primera posición.

Toyota impone el ritmo en la mañana
La primera pasada por los bosques finlandeses confirmó el gran momento de Toyota. Ogier se adjudicó tres de las cuatro especiales matinales, mientras que el héroe local Sami Pajari respondió en Saarikas 1, logrando su primer scratch del fin de semana y escalando hasta el tercer puesto de la clasificación.
«Eso es todo lo que puedo hacer. Intenté hacer una etapa realmente buena. Es temprano en el rally, pero hay que estar a la altura», comentó Pajari.
Ogier respondió inmediatamente en Sydänmaa, recuperando el control del ritmo antes de ampliar nuevamente su ventaja en Hoho, llegando al parque de asistencia con 5,3 segundos sobre Fourmaux y con Pajari todavía completamente metido en la pelea por la victoria.
«Creo que asumí muchos riesgos. Nos exigimos al máximo en cada especial y hubo varios momentos complicados», reconoció Ogier.

Los accidentes comienzan a cambiar el rally
La mañana también dejó importantes bajas entre los favoritos.
El primero en quedar fuera de combate fue Esapekka Lappi, quien perdió el control de su Hyundai apenas 800 metros después del inicio de Sydänmaa, volcó violentamente y quedó fuera de carrera. Tanto él como su copiloto Enni Mälkönen resultaron ilesos.
Poco antes, Jon Armstrong también había abandonado tras salirse de la ruta en Saarikas y quedar atrapado en una zanja con su Ford Puma Rally1.
La situación empeoró para Hyundai cuando Thierry Neuville golpeó una roca escondida entre la vegetación durante Hoho. El impacto destruyó la suspensión delantera izquierda de su i20 N Rally1 y le hizo perder más de un minuto y medio, dejando prácticamente sepultadas sus opciones de luchar por el triunfo.
Mientras tanto, Elfyn Evans sobrevivía a una complicada labor de abrir los caminos durante toda la mañana, manteniéndose quinto en la clasificación general pese a sufrir una breve salida de pista.

La lluvia desata el caos en la tarde
Cuando parecía que la pelea entre Ogier, Fourmaux y Pajari sería el gran atractivo del viernes, el clima cambió completamente el desarrollo del rally.
Una intensa lluvia cayó sobre la segunda pasada por Saarikas, alterando por completo las condiciones del camino.
Evans, que abrió la ruta, logró atravesar el tramo antes de la peor parte del temporal y marcó el mejor tiempo. Detrás de él, la situación cambió radicalmente.
Fourmaux perdió cerca de 90 segundos al verse atrapado por el aguacero, mientras que Oliver Solberg cedió más de 55 segundos después de que el agua ingresara al habitáculo de su Toyota.
Ogier también debió enfrentar las complicadas condiciones, pero consiguió limitar las pérdidas y mantener el control del rally.
«Mala suerte, pero así es el clima. Comparado con Sami, hicimos un buen trabajo», comentó el francés.
La jornada todavía guardaba un último sobresalto.
En la segunda pasada por Sydänmaa, Ogier protagonizó un espectacular derrape que terminó con el Toyota parcialmente dentro de una zanja. Sin embargo, logró recuperar el control y completar la especial siendo 30,2 segundos más rápido que Pajari, quien sufrió el empañamiento total del parabrisas tras una falla en el sistema de ventilación de su GR Yaris Rally1.
Con la última especial de bosque y el cierre urbano en Harju, Ogier administró la diferencia para completar una jornada prácticamente perfecta.
«Ha sido un muy buen día. La tarde fue muy complicada y probablemente nadie la disfrutó demasiado, pero logramos salir adelante», resumió el líder del rally.

Evans escala y Pajari resiste
Las cambiantes condiciones permitieron que Elfyn Evans remontara desde el quinto hasta el segundo lugar de la clasificación general, cerrando el día a 16,3 segundos del líder.
Por su parte, Pajari conservó el tercer puesto, aunque reconoció que el problema de visibilidad sufrido durante la tarde terminó por alejarlo de la lucha por la victoria.
«Perdimos la oportunidad de pelear por el triunfo en esa especial. El ventilador dejó de funcionar y el parabrisas se empañó completamente. Es una pena, pero seguimos en la lucha por el podio.»
Detrás del trío de punta se ubicaron Oliver Solberg, Mārtiņš Sesks, Adrien Fourmaux, Josh McErlean, Takamoto Katsuta y Thierry Neuville, este último muy retrasado tras los problemas sufridos durante la mañana.

Clasificación general tras la Etapa 1
- Sébastien Ogier / Julien Ingrassia (Toyota)
- Elfyn Evans / Scott Martin (Toyota) +16,3 s
- Sami Pajari / Marko Salminen (Toyota) +26,7 s
- Oliver Solberg / Elliott Edmondson (Toyota) +41,3 s
- Mārtiņš Sesks / Renārs Francis (Ford)
Lo que viene
La competencia continuará este sábado con la segunda etapa del Rally Secto de Finlandia, compuesta por 123,30 kilómetros cronometrados distribuidos en ocho especiales: dos pasadas por Parkola, Päijälä, Västilä y Leustu.
Con tres Toyota ocupando las primeras posiciones y un pronóstico que nuevamente podría traer lluvia, todo apunta a que la batalla por la victoria seguirá completamente abierta en los rápidos caminos de Finlandia.