Por Enzo Sepúlveda | @enzosepu_phvid
¿Quedan neumáticos enteros para Chile después de lo visto en Paraguay? Esa fue la pregunta que circuló entre los seguidores del Campeonato Mundial de Rally tras concluir la cita sudamericana. Lo que debía ser una fiesta deportiva terminó convertida en una batalla de supervivencia. La arcilla roja, el suelo pedregoso y las altas temperaturas expusieron sin piedad la durabilidad del producto de Hankook, dejando un reguero de destrozos en la carrocería y tripulaciones al límite de la frustración.
Fotografías: Rodrigo A. Figueroa
Elfyn Evans, quien lideraba la competencia con su Toyota GR Yaris Rally1, vio cómo una deslaminación en la rueda trasera derecha destruía parte de su vehículo en la séptima especial, obligándolo a resumir la jornada como “una lotería donde librarse del daño no depende de cómo manejes, sino del azar”. La reacción más dura la protagonizó el novacampeón mundial Sébastien Ogier, quien explotó ante los micrófonos internacionales: “And this weekend… it’s a pure joke”. Ogier apuntó directamente contra las modificaciones del compuesto duro introducidas por Hankook a mitad de temporada, sentenciando que las nuevas cubiertas representaron un claro paso atrás en términos de fiabilidad.

El problema tiene nombre técnico
Detrás del enfado de los pilotos existe una razón concreta. En 2025, durante el año de debut de Hankook en el WRC, se utilizó la primera especificación del neumático de tierra Dynapro. Para 2026, el fabricante introdujo una evolución del compuesto duro — estrenada en Portugal — con el objetivo de entregar mayor adherencia mecánica. El problema: esa modificación redujo la resistencia térmica de la carcasa, provocando los colapsos masivos vistos en Paraguay.
Ante el reclamo unánime de la grilla, el director de competición de Hankook, Steven Cho, admitió que el desgaste superó todas las proyecciones. La FIA ya evalúa una medida de emergencia: descartar la especificación nueva y revertir la carcasa a la fórmula de 2025 para la fecha de Chile, buscando garantizar la resistencia física sobre los tramos forestales.

Por qué los pilotos no pueden simplemente cambiar de marca
Esta crisis reflota una duda recurrente entre los aficionados: ¿por qué se corre con una sola marca de neumáticos en el WRC?
La respuesta es reglamentaria. Para la FIA y los promotores del mundial, fijar un proveedor único mediante licitación garantiza ingresos comerciales y frena la escalada de costos, evitando que las escuderías gasten fortunas en pruebas privadas para adaptar sus autos a distintas marcas. La contracara es que deja a los equipos sin margen de maniobra cuando el material falla.
A diferencia de certámenes de mercado abierto como el Campeonato Europeo de Rally — donde Michelin, Pirelli, MRF o Yokohama compiten tramo a tramo y una falla recurrente provoca que los equipos cambien de proveedor de inmediato — en el WRC los pilotos quedan rehenes de una sola marca. Obligados a arriesgar rendimiento y seguridad sobre material cuestionado, sin alternativa.

Chile: el examen definitivo
Con este clima de incertidumbre, la caravana del WRC desembarca en el Rally Chile Biobío. En las rutas chilenas ya se prevé un ajuste reglamentario similar al del año anterior: autorizar de forma excepcional un incremento en la cuota del compuesto blando — hasta 20 unidades por auto, frente al límite estándar de 8 a 12 — para dar margen de maniobra si las temperaturas descienden o la ruta se humedece.
Y si existe un escenario en la Región del Biobío que pondrá a prueba la integridad física de las gomas, ese es la mítica especial de María Las Cruces — 28,31 kilómetros de piso duro, rápido y sin margen de error.

El ejemplo más claro de lo que puede costar una falla aquí ocurrió en el WRC Chile 2023, cuando el piloto nacional Martín Scuncio y su navegante Javiera Román sufrieron un aparatoso accidente provocado directamente por el caucho (Pirelli en ese entonces). El reventón repentino a alta velocidad hizo que el vehículo perdiera sustentación, se trabara violentamente contra el borde del camino y diera tres vueltas de campana antes de quedar destruido. Un segundo de aceleración convertido en un vuelco de alto impacto.
María Las Cruces no perdona. Lo sabe el belga Thierry Neuville, quien en 2019 protagonizó allí uno de los volcamientos más aparatosos de su carrera al destruir su Hyundai i20. Y lo sabe Gerita Rosselot junto a su navegante Marcelo Brizio, quienes sufrieron un duro vuelco en la sección forestal de este mismo trazado durante el Rally de Santa Juana 2023 del campeonato nacional RallyMobil.

Tras el sofocón de Paraguay, Hankook no solo se juega puntos en la Región del Biobío — se juega su reputación técnica en la cúpula del motorsport. Entre las reformas al reglamento, el refuerzo de cuotas de neumáticos blandos y la eventual reversión a las carcasas de 2025, el fabricante surcoreano enfrentará en Chile un examen definitivo.
En los caminos forestales de María Las Cruces no habrá margen para especulaciones. O los neumáticos demuestran que pueden resistir el ritmo de un campeonato mundial, o Chile terminará de consolidar el reclamo de una grilla que exige competir con garantías reales.
